Control de diabetes

La gente que padece una diabetes es posible que haya oído o leído muchas cosas sobre cómo controlar, o gestionar, esta enfermedad. Pero ¿qué significa controlar la diabetes y por qué es tan importante?

¿Qué significa controlar la diabetes?

Cuando oyes que tus médicos u otros profesionales de la salud hablan sobre el «control de la diabetes», se suelen referir a mantener tus concentraciones de azúcar en sangre, o de glucosa, dentro de unos márgenes saludables. Tener demasiada o muy poca azúcar en la sangre puede hacer que te encuentres mal, así como provocarte problemas de salud más adelante.

Controlar la diabetes viene a ser como hacer un triple malabarismo: los medicamentos que tomas (insulina o pastillas), la comida que ingieres y la cantidad de ejercicio que haces deben estar equilibrados o sincronizados entre sí.

Tu diabetes se puede descontrolar si:

*no tomas los medicamentos para la diabetes según las indicaciones de tu médico
*no sigues tu plan de alimentación (como comer demasiado o no comer los suficiente sin ajustar las dosis de tus medicamentos para la diabetes)
*no haces ejercicio con regularidad o haces más o menos ejercicio del habitual sin modificar tu plan de control de la diabetes
*has contraído una enfermedad o estás sometido a estrés
*no te mides las concentraciones de azúcar en sangre lo bastante a menudo

¿Qué puede ocurrir si la diabetes no está bien controlada?
Unas concentraciones de azúcar en sangre fuera de control pueden llevar a problemas de salud a corto plazo, como la hipoglucemia, la hiperglucemia o la cetoacidosis diabética. A largo plazo, una falta de control de la diabetes puede dañar varios órganos de importancia vital, como el corazón, los riñones, los ojos y los nervios. Esto significa que las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebro-vasculares, las enfermedades renales, los problemas en la vista y en el sistema nervioso pueden afectar a las personas con diabetes.

Por lo general, estos problemas no se suelen manifestar en niños o adolescentes que solo hace pocos años que padecen una diabetes, pero pueden ocurrir en adultos con diabetes. Los niños y adolescentes con diabetes que no llevan un buen control de sus concentraciones de azúcar en sangre pueden entrar en la pubertad más tarde de lo normal y pueden tener una estatura menor de la que habrían tenido si hubieran controlado bien su enfermedad.

Lo bueno es que, si mantienes bajo control tus concentraciones de azúcar en sangre, conseguirás mantenerte sano y prevenir problemas de salud de cara al futuro.

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